miércoles, 19 de diciembre de 2012









Los sueños tras el cristal


se tornaron opacos.



La estrella de mi firmamento



cansada de llorar se apagó.



Este fuego entre dos almas


dejó de calentar.



Estos ojos no te buscan,


las mariposas volaron



al país de nunca jamás.



Estos ojos ya no brillan



al encontrar tu mirada,



esta boca no suspira.


Las lágrimas ya no afloran,



cesaron su triste pesar.



Mis noches 



ya no te sueñan,


el dolor 



dejó de existir,


Este corazón



ya no sufre más por ti……Tears.









1 comentario:

marino alonso dijo...

Es desgarrador leer éste poema. Por un lado piensas que, de no haberte sentido así, este poema no existiría, se hubiese perdido para siempre. Pero sí, creo que pienso que ojalá no hubieras escrito estas palabras nunca.